Empresas migran al microaprendizaje ante jornadas laborales cada vez más saturadas Actualidad por RES - julio 13, 20260 Durante años, el principal desafío de la capacitación corporativa fue convencer a las organizaciones de invertir en el desarrollo de talento. Hoy ese escenario ha cambiado. Las empresas reconocen que fortalecer las habilidades de sus colaboradores es una prioridad estratégica, pero enfrentan un recurso cada vez más escaso: el tiempo. La presión por cumplir objetivos, las jornadas laborales intensas y la multiplicación de reuniones están impulsando una transformación en la forma en que las organizaciones desarrollan a sus equipos. La falta de tiempo no es una percepción aislada. De acuerdo con la Society for Human Resource Management (SHRM), entre los colaboradores que consideran insuficientes las oportunidades de capacitación en sus organizaciones, el 50% asegura que simplemente no dispone del tiempo para participar, mientras que otro 39% señala que los programas suelen impartirse en horarios poco accesibles. Este cambio está acelerando la adopción del microaprendizaje, un modelo que privilegia experiencias breves, relevantes y accesibles, integradas al flujo cotidiano de trabajo. Más que reducir la duración de los cursos, este enfoque busca que el aprendizaje ocurra en el momento en que las personas lo necesitan, sin interrumpir la operación ni afectar la productividad. “El gran reto ya no es que las personas quieran aprender, sino encontrar el momento para hacerlo sin afectar su operación diaria. Las empresas necesitan modelos de capacitación que acompañen el ritmo de trabajo actual y no que compitan con él”, afirma Alejandro González, Vicepresidente de la división B2B en Laureate México, grupo educativo al que pertenece la Universidad del Valle de México (UVM). La evolución responde también a un entorno donde las habilidades técnicas y humanas requieren actualización constante. Frente a ello, los esquemas tradicionales de capacitación, que demandan largas jornadas fuera de las actividades laborales, comienzan a perder efectividad frente a modelos más flexibles, personalizados y apoyados por herramientas digitales. Una muestra de esta transformación son las plataformas que incorporan inteligencia artificial para adaptar los contenidos a las necesidades de cada colaborador. Entre ellas se encuentra Menthera, desarrollada por UVM for Business, que ofrece cápsulas de aprendizaje, podcasts, videos, lecturas y ejercicios interactivos para facilitar el desarrollo de competencias mediante sesiones de pocos minutos, integradas al ritmo natural de trabajo. “Muchas empresas han invertido durante años en herramientas de capacitación sin contar con mecanismos claros para conectar esos esfuerzos con el día a día del negocio. El verdadero valor de la tecnología actual no es saturar al colaborador con más horas de curso, sino permitir que el desarrollo del talento evolucione hacia una conversación más estratégica, identificando capacidades críticas en tiempo real y resolviendo necesidades operativas específicas sin romper la dinámica de trabajo”, agrega Alejandro González. Para las organizaciones, el desafío ya no consiste únicamente en ofrecer más capacitación, sino en garantizar que el aprendizaje ocurra de manera continua, pertinente y compatible con las exigencias del negocio. En ese contexto, el microaprendizaje comienza a consolidarse como una de las principales tendencias para impulsar el desarrollo del talento sin sacrificar productividad. Más que sustituir los modelos tradicionales de formación, esta evolución refleja una nueva forma de entender el aprendizaje corporativo: una que reconoce que el tiempo es hoy uno de los activos más valiosos para las empresas y que el desarrollo de habilidades debe integrarse de manera natural a la jornada laboral. Compartir en Facebook Compartir Compartir en TwitterTweet Compartir en Pinterest Compartir Compartir en Linkedin Compartir Compartir en Digg Compartir