44% de los pacientes de Infarto Cerebral podrían padecer secuelas Actualidad por Felipe Mora - junio 17, 20260 De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el infarto cerebral es la principal causa de discapacidad en adultos, ya que cerca del 44% de quienes lo padecen permanecen con alguna dependencia funcional; esto se traduce en más de 60 millones de días perdidos de vida saludable a nivel global, y se prevé que esta carga se duplique para 2030 si no se refuerzan las estrategias de atención y prevención. Por lo anterior, sobrevivir a un infarto cerebral no siempre significa recuperar la vida anterior. Para muchas personas, el evento deja secuelas que afectan la movilidad, el lenguaje, la memoria y la autonomía, y que obligan a enfrentar una nueva rutina en casa, en el trabajo y en su entorno familiar. Si bien cada caso es diferente, entre las principales secuelas del infarto cerebral se encuentran alteraciones del lenguaje y motoras como: dificultad para hablar, cambios en la capacidad para pensar o razonar, problemas de memoria, así como limitaciones para mover ciertas extremidades o ejecutar acciones básicas, y que afectan de forma directa la autonomía del paciente. Daniel Sánchez Arreola, miembro de la mesa directiva de la Sociedad Mexicana de Medicina de Emergencia (SMME), explicó que el impacto del infarto cerebral no termina cuando el paciente sale del hospital. Para muchas personas, el verdadero cambio comienza después, cuando tienen que adaptarse a nuevas limitaciones físicas, cognitivas o del lenguaje. “El proceso de recuperación suele requerir un abordaje multidisciplinario que puede incluir rehabilitación física, terapia de lenguaje y apoyo ocupacional. En muchos casos, implica depender de un cuidador o seguir tratamientos prolongados que dificultan el regreso a sus actividades laborales”, comentó el especialista. El impacto también alcanza a la economía familiar. Un estudio realizado por la Stroke Alliance for Europe (SAFE) reveló que los costos económicos asociados al infarto cerebral —incluyendo atención médica, cuidados, asistencia y pérdida de productividad— podrían alcanzar los 86 mil millones de euros para 2040, es decir, más de 1.7 billones de pesos mexicanos aproximadamente, si no se refuerzan las acciones de prevención, tratamiento y rehabilitación.iii En este contexto, iniciativas como la Estrategia CAMALEÓN cobran relevancia. Basada en un acrónimo fácil de recordar —CAra colgada, MAno pesada, LEngua trabada y ÓN de ponerse en acciÓN y acudir al hospital de manera inmediata—, esta herramienta busca que las personas reconozcan de forma rápida los signos de un infarto cerebral y busquen atención médica, la cual está comprobado que si se recibe dentro de las primeras 4.5 horas desde la aparición del primer síntoma puede marcar la diferencia entre la recuperación y una discapacidad permanente. Las secuelas de un infarto cerebral pueden ser duraderas y transformar por completo la vida de una persona. Reconocer los síntomas y acudir de inmediato a un hospital no solo salva vidas, sino que también preserva la calidad de vida de los pacientes evitando mayor discapacidad. Compartir en Facebook Compartir Compartir en TwitterTweet Compartir en Pinterest Compartir Compartir en Linkedin Compartir Compartir en Digg Compartir