Autonomía de vehículos eléctricos: ¿cómo enfrentar la “ansiedad de rango”? Mundo Verde por Raquel Gómez - julio 9, 20260 Uno de los principales retos en la transición hacia la movilidad eléctrica es la preocupación por la autonomía de los vehículos. De ahí el surgimiento de la llamada “ansiedad de rango”, término acuñado para definir el temor que provoca que un auto eléctrico se quede sin batería antes de completar un trayecto o encontrar un punto de recarga disponible. De acuerdo con Germán García, Director de Infraestructura de Recarga de Vemo, contar con una red de recarga sólida es el elemento central para enfrentar la “ansiedad de rango”, dentro de un ecosistema de movilidad que también incluya tecnología, datos y planeación. “La disponibilidad de infraestructura de recarga es elemental para reducir la preocupación alrededor del rendimiento de la batería. A medida que crecen las redes de carga pública y privada, se desarrollan ecosistemas de movilidad más conectados y las condiciones para adoptar vehículos eléctricos se vuelven más favorables tanto para usuarios particulares como para empresas”, explicó. De acuerdo con la Segunda Encuesta Nacional de Electromovilidad, elaborada por la Electro Movilidad Asociación (EMA), la ansiedad de rango y la autonomía son de las principales razones por las que las personas no elegirían un vehículo eléctrico (VE) en una próxima compra. El 24% de los participantes en el estudio refirió la “ansiedad de rango” como la razón principal para no volver a elegir un VE, mientras que el 26% señaló autonomía insuficiente de los autos como el motivo. Sin embargo, el 98% de las personas encuestadas indicó que sus vehículos nunca se han quedado sin batería en el camino, lo que confirma que el reto es más de percepción que de uso real, y refuerza la importancia de seguir expandiendo la red de recarga como respuesta directa a esta preocupación. La red de recarga, eje central para fortalecer la confianza “La electromovilidad ya no es sólo una conversación ambiental, sino también una decisión estratégica y financiera, lo cual se confirma con el crecimiento que ha tenido la infraestructura de recarga en el país. Y precisamente para reducir la ‘ansiedad de rango’, en Vemo trabajamos para expandir nuestra red de recarga pública, de tal forma que las personas sientan mayor confianza al utilizar vehículos eléctricos”, comentó García. Con ello, la compañía busca consolidar una red que garantice cobertura, disponibilidad y confiabilidad en cada trayecto: la certeza detrás de cada viaje eléctrico. Según la EMA, la red de recarga pública aumentó 25% durante el primer trimestre de 2026, al pasar de 3,514 a 4,378 puntos de conexión, mientras que la red privada alcanzó 55,224 posiciones, lo que representa un incremento de 26%. Además de la infraestructura, García explicó que el uso de las herramientas digitales para ubicar cargadores, monitorear consumo y gestionar trayectos hace la experiencia más simple y eficiente, además de reducir la incertidumbre y aumentar la confianza de los usuarios en la electromovilidad. Por ejemplo, a través de la app Vemo Watts, es posible localizar puntos de recarga, elegir el conector adecuado para cada vehículo, realizar pagos y dar seguimiento en tiempo real a las recargas. “Gracias a la colaboración entre distintos sectores y al desarrollo de un ecosistema de movilidad más eficiente y sostenible, la ‘ansiedad de rango’ comenzará a perder relevancia de forma gradual”, finalizó García. Compartir en Facebook Compartir Compartir en TwitterTweet Compartir en Pinterest Compartir Compartir en Linkedin Compartir Compartir en Digg Compartir