Al Gore es optimista ante el cambio climático «vamos lento, pero ganaremos» Mundo Verde por RES - julio 18, 2026julio 18, 20260 El exvicepresidente de Estados Unidos, Al Gore quien es un férreo activista climático desde hace varias décadas recientemente hizo declaraciones en las que se declaró optimista a pesar del cambio climático intenso que vive el planeta y las consecuencias que trae, como las fuertes precipitaciones, sequías y ciclones tropicales. Dicha declaración sucedió en el marco de su particpación en la cumbre de Climate Reality Project celebrada en Santiago de Chile, asimismo reconoció el liderazgo hostil del presidente Donald Trump, quien no cree en el cambio climático, mientras muchas naciones están girando hacia el uso de energías renovables, la implementación de agricultura regenerativa, el apoyo a la electromovilidad, además de trabajar en soluciones sostenibles que avanzan a pesar de la oposición política. “Estamos ganando, pero todavía no lo suficientemente rápido, porque la crisis empeora más rápido de lo que se despliegan las soluciones”, advirtió el pasado viernes en un centro de eventos de la zona oriente de la capital. Para el activista, las dos décadas que han pasado desde el estreno del documental que impulsó una nueva etapa del ambientalismo global, sigue trabajando en impulsar la estrategia de formar líderes ciudadanos capaces de impulsar cambios frente a la crisis climática. A 11 años de la firma del Acuerdo de París, la crisis climática aún es un debate que no termina de convencer al país más poderoso del mundo: Estados Unidos, que en enero se hizo efectivo el retiro de Estados Unidos de dicho acuerdo firmado por 195 países en 2015. Era la segunda vez que la potencia mundial liderada por Trump hacía lo propio -la primera fue en su primer mandato, una medida que revirtió la Administración de Joe Biden-. “Solo una se ha retirado, y 195 menos uno no es igual a cero. Las demás naciones siguen avanzando”, defiende Gore, quien ejerció como vicepresidente de EE UU desde 1993 a 2001, durante los dos gobiernos del demócrata Bill Clinton. Lo cierto es que el conjunto de países se comprometieron a evitar que la temperatura del planeta suba más de 2°C respecto a la era preindustrial, y a hacer todo lo posible por frenarla en 1,5°C —el umbral que los científicos consideran el límite para evitar los efectos más catastróficos e irreversibles del cambio climático. Chile trabaja por la energía renovable para resarcir los daños del cambio climático En esta ocasión la cumbre de Climate Reality Project se realizó en Santiago de Chile porque los últimos años, se ha convertido en uno de los casos más observados de transición energética en América Latina, gracias al crecimiento de las energías renovables, el desarrollo de la industria y los avances en descarbonización. Sin embargo, el proceso también ha abierto tensiones políticas y económicas en torno a la expansión minera, la denominada permisología ambiental y los costos asociados al abandono progresivo de los combustibles fósiles. Durante el Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU (IPCC) tradujo esa meta en una hoja de ruta donde el mundo debía reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 45% para 2030 y llegar a “cero neto” —es decir, no emitir más carbono del que el planeta es capaz de absorber— hacia 2050. Una década después del acuerdo, en lugar de bajar las emisiones globales volvieron a subir en 2024, y las proyecciones más optimistas —incluso si todos los países cumplieran al pie de la letra sus compromisos actuales— apuntan a un calentamiento de entre 2,3°C y 2,8°C hacia fin de siglo. Consultado por EL PAÍS sobre si deberían modificarse las metas del pacto, Al Gore lo descarta: “Definitivamente siguen estando al alcance”. Gore alimenta su optimismo en que las tecnologías que aportan soluciones para lograr el Acuerdo de París “mejoran cada año y se abaratan cada año”. Lo ejemplifica en la venta de vehículos eléctricos, que 10 años atrás eran de unos pocos miles y ahora hay decenas de millones, donde más del 25% de los autos nuevos vendidos en el mundo son de este tipo. También que el costo de los paneles solares continúa bajando, “acercándose casi a cero”. “Hace 10 años tomaba un año instalar un gigavatio. Ahora, 13 horas”, añade. Respecto a Estados Unidos, Al Gore recordó que cuando Donald Trump fue presidente por primera vez (2017-2021), se opuso vigorosamente a la acción climática, pero durante esos cuatro años, la energía solar se duplicó en EE UU, al igual que las ventas de vehículos eléctricos y el año pasado, el 92% de la nueva generación eléctrica instalada en Estados Unidos, fue renovable -cifras de FERC sitúan la cifra en 88%-91%-. De todas formas, resalta que cuando el presidente de Estados Unidos toma una posición en contra de la acción climática, eso “les facilita un poco las cosas a los opositores para decir que ellos también”. “Lo veo en todo el mundo. Es como la marea que sube y baja. Es un cambio atmosférico general. He trabajado en este tema por más de 50 años y he visto olas de acción e inacción muchas veces, y cada vez que regresa la ola de acción, lo hace mucho más fuerte. Tenemos de nuestro lado los activistas climáticos y la voz más poderosa de todas, mucho más que la de Trump: la de la madre naturaleza”, sostiene. Agrega que el mandatario republicano “está perdiendo su influencia” y proyecta que en las elecciones de medio término de noviembre, los demócratas se harán de nuevo con la mayoría en el Congreso. El activista celebra que los vientos a favor del mercado sustentable deben ir acompañados de políticas: “Chile y Estados Unidos siguen estando entre los países que obligan a los contribuyentes a subsidiar los combustibles fósiles, lo que es una locura. Pero algunas de estas batallas se van a ganar. A pesar de su reparo a Chile, donde las precipitaciones han disminuido de manera constante en las últimas dos décadas y padece una megasequía hace 16 años, destaca las soluciones que ha impulsado el país sudamericano. “Chile ha surgido como un líder inspirador en el mundo, con el fantástico desarrollo del potencial solar en el altiplano de Atacama, con la producción de litio y una manera muy decidida y creativa de lidiar con algunas de las complicaciones de la minería, por supuesto, mucho menores que la minería de combustibles fósiles, que es el gran problema”, afirma. “Tienen la oportunidad de desarrollar uno de los mejores recursos eólicos de todo el mundo en la zona patagónica. Es algo que cada vez más gente en Chile está asimilando y, a medida que regrese la ola de activismo, va a ser aún más fuerte”, asevera. Compartir en Facebook Compartir Compartir en TwitterTweet Compartir en Pinterest Compartir Compartir en Linkedin Compartir Compartir en Digg Compartir