Las orcas y los negocios: el valor de la experiencia Negocios por RES - noviembre 3, 20260 En un entorno donde las empresas están en constante renovación, incorporando nuevas generaciones, respondiendo con mayor velocidad a los cambios en el mercado, existe un recurso que está quedando fuera de la conversación: la experiencia. De acuerdo con datos del INEGI, la tasa de empleo formal en México para las personas de entre 45 y 54 años se ubica en 73.4%. Sin embargo, la experiencia dentro de una organización no es solamente antigüedad, son aprendizajes acumulados que ayudan a tomar mejores decisiones. Y son personas que ya atravesaron crisis, cambios de mercado, errores, momentos de escasez o transformaciones internas y que pueden reconocer señales que alguien nuevo todavía no identifica. Durante una expedición al círculo polar ártico, Gerardo Del Villar, explorador, fotógrafo de grandes depredadores, conferencista motivacional, empresario y autor bestseller de “Los Tiburones También Tienen Miedo”, observó que las manadas de orcas son guiadas por hembras mayores, cuya experiencia resulta fundamental para la supervivencia del grupo. Esta observación también ha sido analizada por la ciencia, donde las investigaciones arrojan que las orcas jóvenes tienen mayores probabilidades de sobrevivir cuando cuentan con sus abuelas, mientras que el riesgo de mortalidad en las crías aumenta durante los dos años posteriores a la muerte de estas. Las orcas jóvenes se benefician del conocimiento de estas matriarcas, capaces de recordar dónde encontrar alimento en momentos de escasez y cómo responder ante situaciones difíciles. Para Del Villar, “esta dinámica también ofrece una lección para las empresas: la experiencia acumulada puede convertirse en una ventaja estratégica cuando se comparte con las nuevas generaciones.” Cuando una empresa pierde ese conocimiento sin transmitirlo, corre el riesgo de repetir errores que alguien dentro de la organización ya aprendió a reconocer. Por ello, el reto no está en elegir entre experiencia o juventud, sino en lograr que ambas trabajen juntas. “Las nuevas generaciones aportan energía, innovación y nuevas perspectivas; quienes tienen más experiencia aportan el conocimiento de lo que ya se ha vivido. El verdadero liderazgo está en lograr que ambos se complementen”, concluyó. Es por esto, que existen 3 aprendizajes que las empresas pueden poner en práctica para aprovechar el valor de la experiencia, tales como: Convertir la experiencia en conocimiento compartido: Creando espacios donde los colaboradores con más trayectoria transmitan sus aprendizajes a las nuevas generaciones ayuda a anticipar riesgos y tomar mejores decisiones. Entender que la juventud y la experiencia se complementan, no compiten: La innovación y las nuevas perspectivas tienen mayor fuerza cuando se combina el conocimiento adquirido a través de los años. El reto del liderazgo es lograr que ambas generaciones aprendan en conjunto. Reconocer el valor de escuchar antes de decidir: La experiencia de quienes han enfrentado situaciones de crisis pueden aportar perspectivas que no siempre son evidentes a primera vista. Escucharles permite identificar riesgos y aprovechar el conocimiento para una mejor toma de decisiones. Para más información, visita: https://gerardodelvillar.com/ Compartir en Facebook Compartir Compartir en TwitterTweet Compartir en Pinterest Compartir Compartir en Linkedin Compartir Compartir en Digg Compartir