Esclerosis Múltiple puede acelerar la pérdida de volumen cerebral Actualidad por Felipe Mora - julio 29, 2026julio 29, 20260 Especialistas en neurología concuerdan en la importancia de concientizar sobre el cuidado del cerebro para mantener un desempeño óptimo a lo largo de la vida. El cerebro humano se desarrolla durante la gestación y continúa creciendo hasta alrededor de los 20 años. A partir de esa edad, inicia de manera natural una reducción progresiva de su volumen entre 0,1% y un 0,3% cada año, proceso conocido como atrofia cerebral. Sin embargo, en personas con Esclerosis Múltiple (EM) esta pérdida se acelera considerablemente, pudiendo alcanzar entre 0.5 % y el 1.35 %. “La Esclerosis Múltiple es conocida como la enfermedad de las mil caras porque no se manifiesta igual en dos personas. Puede comenzar con fatiga extrema, visión borrosa, entumecimiento en las extremidades, debilidad muscular o problemas de equilibrio. Al ser manifestaciones que van y vienen (recurrentes) o que no siempre se ven a simple vista, quienes las experimentan suelen tardar meses o incluso años en llegar al neurólogo, retrasando su tratamiento e impactando en su calidad de vida”, la Dra. Verónica Rivas, Neuróloga especialista en Esclerosis Múltiple. Para comprender mejor este padecimiento, es importante imaginar el sistema nervioso como una red de cables eléctricos de alta tecnología: el cerebro envía instrucciones a todo el cuerpo a través de fibras nerviosas (cables), las cuales están protegidas por un aislante natural llamado mielina. En personas que viven con EM, es el propio sistema inmune el que ataca por error, provocando “cortocircuitos” que interrumpen los mensajes que salen del cerebro. Con el tiempo, esta pérdida de mielina y el daño neuronal aceleran la atrofia cerebral. La falta de conocimiento sobre las manifestaciones iniciales de este padecimiento representa el mayor desafío para el diagnóstico oportuno. Por eso cobra especial relevancia la frase “el tiempo es cerebro”: cada mes sin tratamiento acelera el daño neurológico. Frente a este panorama, el objetivo principal del cuidado médico no es solo detener el avance del daño, sino crear las condiciones para que el cerebro active una cualidad asombrosa llamada plasticidad neuronal. Esto significa que, cuando un camino se bloquea en él, es capaz de reorganizarse y tejer nuevas conexiones que le permitan seguir transmitiendo la misma información. A su vez, esto ayudará a que las personas recuperen funciones o eviten manifestaciones, así como a reducir el riesgo de discapacidades a largo plazo. “El objetivo no es solo detener la enfermedad, sino permitir que las personas mantengan su autonomía, su vida laboral y su bienestar emocional. En este proceso, el rol del neurólogo es fundamental para ayudarlos a comprender que un tratamiento oportuno y hábitos saludables previenen complicaciones futuras y les permiten vivir plenamente con EM” agregó la Dra. Rivas, neuróloga especialista en EM. Hoy en día es importante visibilizar el cuidado de este órgano vital y profundizar en el conocimiento de padecimientos neurológicos como la Esclerosis Múltiple. Comprender su funcionamiento nos permite identificar señales de alerta a tiempo, facilitando un seguimiento médico que transforme positivamente la calidad de vida de quienes viven con esta condición. Compartir en Facebook Compartir Compartir en TwitterTweet Compartir en Pinterest Compartir Compartir en Linkedin Compartir Compartir en Digg Compartir