Solucionar los retos de conectividad multinacional y global en la gestión de flotas Columnas por Alayn Endaya, - septiembre 9, 20240 En un mundo donde personas y empresas demandan cada vez más inmediatez y tiempos más cortos, la gestión inteligente de flotas de vehículos se ha convertido en una actividad esencial, tanto para mantenimiento de los activos como para optimizar las rutas y lograr trayectos más eficientes y sostenibles. Hay un elemento indispensable para hacer efectiva esta gestión remota de activos en movimiento: la conectividad. Aunque no las veamos, vivimos rodeados de autopistas invisibles por las que viajan millones los datos cada segundo; están ahí y dan soporte clave a miles y miles de aplicaciones y sistemas tecnológicos sobre los que giran empresas y personas, conformando un vasto ecosistema que conocemos como IoT, o Internet de las Cosas. Las soluciones de conectividad, sobre todo aquellas basadas en redes celulares licenciadas, ya sea a través de 4G LTE, redes de baja potencia (LPWAN) u otras tecnologías de acceso de red, son clave para el correcto funcionamiento de las aplicaciones de gestión de flotas. Es necesario una capa de conectividad sólida y segura para poder habilitar funcionalidades tan interesantes como el geofencing (o geovallas), perímetros virtuales para enviar alertas o notificaciones y controlar que los vehículos no se salgan de las rutas definidas. Pero cuando queremos supervisar o controlar activos a escala multinacional, la complejidad aumenta de forma exponencial, ya que entran en juego nuevos parámetros: asimetrías en las regulaciones y en la disponibilidad de tecnologías, distintas estructuras de despliegues de red por parte de los operadores o incluso restricciones de roaming permanente que impiden a los dispositivos funcionar en itinerancia durante periodos prolongados. Por si esto fuera poco, tenemos que añadir la variable de los cambios en el tiempo; de hecho, nos encontramos inmersos en un proceso mundial, liderado por los operadores móviles, para transitar hacia nuevas tecnologías como el 4G o el 5G, y para ello vamos a presenciar el apagado de las ya obsoletas 2G y 3G durante los próximos años (en muchos países ya se han apagado). La eSIM, clave para solucionar los retos en la conectividad global Como vemos, son muchas las piezas a encajar en este complejo rompecabezas de la conectividad global, y las empresas tecnológicas responsables del mantenimiento de plataformas de gestión de flotas tienen ya bastantes retos a nivel de software y de hardware como para poder navegar por este ecosistema con garantías. La buena noticia es que hay una herramienta clave que puede ayudarles y para disponer de una conectividad preparada para el futuro. Hablamos en concreto de la tecnología eUICC, aunque seguramente sea más conocido el término “eSIM”, que va un paso más allá de las ya conocidas soluciones multioperador o multicarrier. Sin entrar en desgranar los aspectos técnicos, la tecnología eUICC permite añadir una capa de flexibilidad muy interesante a la conectividad y preparar los despliegues globales IoT para el futuro, gracias a dos funcionalidades básicas: – La capacidad multi-IMSI permite a la tarjeta SIM albergar diversos perfiles y establecer reglas para cargar el más adecuado a cada ubicación. Por trasladarlo a un ejemplo gráfico, un camión puede ser monitorizado desde Canadá hasta Argentina sin necesidad de intervenir físicamente en el dispositivo de localización. – La Aprovisionamiento Remoto de SIM (o RSP) permite cargar perfiles en remoto, y de esta forma solucionar posibles retos de conectividad que en el momento del despliegue no estuvieran contemplados (traslado del dispositivo a una ubicación no planificada, o necesidad de una nueva tecnología de red, siempre el módulo lo permita). Pero la eSIM no es panacea por sí misma. La capacidad de una SIM para responder con garantías a los diferentes retos que plantea la conectividad global dependerá directamente de los acuerdos que respalden a esa tarjeta SIM. Sirva como ejemplo Conexa, la red celular de Wireless Logic, cuyos acuerdos le permiten acceder a más de 750 redes en 190 países. Somos conscientes de que navegar por el océano de las comunicaciones celulares globales resulta arduo y complejo. Por eso recomendamos contar con un compañero de travesía con experiencia y expertos para ayudarle a tomar las decisiones adecuadas. Compartir en Facebook Compartir Compartir en TwitterTweet Compartir en Pinterest Compartir Compartir en Linkedin Compartir Compartir en Digg Compartir