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INEGI confirma que el PIB cayó en el primer trimestre

De acuerdo con los resultados del INEGI se confirma el debilitamiento de la actividad económica durante el primer trimestre del presente año al reportar que el Producto Interno Bruto (PIB) registró una caída trimestral de 0.6%, porcentaje que si bien es inferior a su estimación oportuna que anticipaba una reducción de 0.8%, contrasta con el pronóstico promedio de los especialistas que preveía un avance de 0.1%.

De esta manera, en su comparación anual el PIB creció solo 0.4%, después de un avance de 1.6% un trimestre antes, que parecía ser el inicio de un mejor desempeño. Sin embargo, el debilitamiento de la actividad económica, que se ve afectada por la incertidumbre que prevalece tanto en el frente interno como externo, donde la creciente preocupación en temas como inseguridad, relaciones comerciales con el exterior, particularmente con EE.UU. y la inquietud por la salud de las finanzas públicas, que ya comienza a tener incidencia en la opinión de las calificadoras como Moody’s, que recientemente redujo la calificación de México, podría extenderse por más tiempo, incidiendo negativamente en el bienestar de los hogares.

El comportamiento del PIB en el primer trimestre del año respondió principalmente al efecto generado por la disminución trimestral de 1.0% en las actividades secundarias, es decir, el sector industrial, que a su vez respondió primordialmente al descenso de 2.2% en la actividad de la construcción y de 0.8% en la manufacturera durante ese periodo. Por su parte, la minería tuvo un modesto avance trimestral de 0.04% impulsada por una moderada alza en la producción de hidrocarburos en los primeros meses del año. La generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final, por su parte, disminuyó 2.2% en el trimestre.

Con estos resultados, las actividades secundarias muestran una baja de 1.1% en su comparación anual, que representa su séptima caída en los últimos ocho meses. A su interior la construcción registró una baja anual de 0.4%, con lo que vuelve a terreno negativo después de un incremento de 3.7% un trimestre antes. La actividad manufacturera registró una disminución anual de 1.9%, con lo que acumula tres trimestres consecutivos a la baja. Es posible considerar que estos resultados podrían tener relación con el debilitamiento que muestra la inversión.

Por su parte, la minería creció a una tasa anual de 2.7%, lo que significó su primera variación positiva desde el segundo trimestre del 2023. La generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final se contrajo solo 0.1%.

Desafortunadamente, con estas cifras es probable que las expectativas de crecimiento se corrijan a la baja. El debilitamiento de la actividad económica y la inversión, la complejidad para mejorar la ocupación formal y el nerviosismo sobre la dificultad para lograr la consolidación
fiscal, son elementos que evidentemente ya tienen efectos en la percepción de los mercados internacionales.

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