No le des solo domingo… dale superpoderes financieros 💸✨ Negocios por José Luis Muñoz Domínguez - abril 19, 2026abril 20, 20260 Si el dinero fuera un videojuego, tus hijas e hijos ya estarían jugando… pero sin tutorial. Y todos sabemos qué pasa cuando entras así: gastas todos tus recursos en la primera misión. Y como diría el tío Ben de Spider-Man: “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”. Por eso, este Día del Niño y la Niña dales un regalo extra: Educación Financiera. Aquí te dejamos algunos consejos para hablar de dinero de forma fácil, práctica y hasta divertida. No es un “tema de adultos” Haz del dinero algo cotidiano, no un tabú. Si las niñas y niños crecen escuchando “de eso no se habla”, lo verán como algo complicado o negativo. Explícales de dónde viene el dinero con ejemplos reales: “mamá y papá trabajan y reciben un sueldo”. Así entenderán que el dinero no crece en los árboles o aparece mágicamente. Deja que conozcan en qué gastan y las razones para elegir ciertos productos, por ejemplo: “esto cuesta tanto, por eso elegimos esto otro”. Entender lo básico les da seguridad y contexto desde pequeños. Del domingo a la estrategia Gastar todo en dulces suena increíble… pero no es muy pro. Enseña a los más pequeños a adminstrar su dinero. Una forma de hacerlo es convertir el dinero en un juego, dividiendo sus Domingos en tres: Gastar: diversión inmediata Ahorrar: paciencia activada Metas: ese juguete nivel “jefe final” Así aprenden presupuesto, autocontrol y que no todo es inmediato. Decidir también es un superpoder Cuando quieran usar su dinero, no se trata solo de decir “sí” o “no”, sino de enseñar a elegir. Hazles preguntas como: “¿Lo quieres o lo necesitas?” (Al inicio dirán “¡pero lo necesito!”… no, no lo necesitan ). “¿Prefieres esto ahora o algo mejor después?” “¿Vale la pena?” Y suma consejos como: “Si ahorras, puedes comprar algo mejor después” Esto desarrolla pensamiento crítico y cambia la narrativa: el ahorro deja de ser castigo y se vuelve una meta. El ejemplo enseña más que mil discursos Si ellas o ellos te ven comparar precios, planear compras y evitar impulsos, lo van a replicar. ¿Cómo empezar? Hazlo un juego: retos de ahorro o alcancías con propósito Involúcralos: que comparen precios en el súper Celebra su logros: cada meta cumplida merece un momento épico De la alcancía al siguiente nivel Hoy, además, existen herramientas que ayudan a llevar este aprendizaje más allá. Por ejemplo, productos como Suma Menores de Banorte –con acceso al Banco en Línea– permiten que niñas y niños comiencen a organizar su dinero de forma sencilla y segura, mientras ven cómo crece su ahorro y entienden mejor cómo administrarlo. Al final, no se trata de que sepan de finanzas como adultos, sino de que crezcan entendiendo algo clave: el dinero no es un villano… pero tampoco un cajero automático infinito Y ese aprendizaje, créelo, vale más que cualquier domingo. Compartir en Facebook Compartir Compartir en TwitterTweet Compartir en Pinterest Compartir Compartir en Linkedin Compartir Compartir en Digg Compartir