Voces latinoamericanas llaman a una transición energética justa y urgente rumbo a la COP30 Mundo Verde por Mercedes Nolasco Redacción - noviembre 3, 20250 A menos de dos semanas de que inicie la COP30 en Belém do Pará, organizaciones de la sociedad civil latinoamericana alzan la voz con un mensaje contundente: la transición energética justa no puede seguir siendo un compromiso abstracto; es momento de transformarla en una obligación ética, social y política. En el marco de la conferencia de prensa Rumbo a Belém: Claves de la COP30 para América Latina y el Caribe el proyecto Así va la Energía, liderado por Transforma, Chile Sustentable e IDEA, quiere compartir su mensajes mensajes clave sustentados con datos que evidencian la gran oportunidad que tiene la COP30 de volverse un hito para la transición energética justa en Sur Global. “Belém debe marcar el punto de partida para la implementación de una hoja de ruta global para la salida justa y ordenada de los combustibles fósiles, que ponga en el epicentro la justicia social, el empleo digno y la soberanía energética”, afirmó Ana Mogollón, directora del equipo de Diplomacia Energética de Transforma y vocera de la iniciativa. Un llamado desde América Latina América Latina, una de las regiones más vulnerables al cambio climático, hace un llamado al mundo a abandonar el modelo extractivista, construir economías diversificadas y garantizar que el financiamiento climático sirva para impulsar transformaciones reales —no para incrementar el déficit fiscal de los países del Sur Global. Belém, sede de la próxima COP, debe convertirse en un símbolo de esperanza y de acción, un punto de inflexión para redefinir cómo el mundo financia, gobierna y comparte los beneficios de la transición energética, para que suceda con enfoque de justicia, equidad y participación. Desigualdades conocidas La región enfrenta profundas brechas de justicia energética. Más de 70 millones de personas aún carecen de acceso a cocción limpia, dependiendo de leña o carbón, lo que causa 80 mil muertes prematuras cada año, afectando especialmente a mujeres y niñas. Según los datos de Así va la Energía, aunque el acceso a la electricidad es casi universal, la pobreza energética persiste: ● En México, el 36,7% de los hogares vive en pobreza energética. ● En Chile, el 22,7% gasta en energía más de lo que puede costear. ● En Brasil, las regiones Norte y Nordeste enfrentan tarifas más altas y menor calidad del servicio. ● En Colombia, el 36% de la población rural aún cocina con leña. Estos datos no son solo números, son personas. De ahí la urgencia de avanzar hacia una transición justa, digna y ordenada. Hacia una hoja de ruta global Las organizaciones que integran Así va la Energía abogan por que el Programa de Trabajo para una Transición Justa (JTWP por sus siglas en inglés) incorpore compromisos concretos que orienten una salida equitativa y ordenada de los combustibles fósiles, con respeto a los derechos humanos y prioridad en justicia social, empleo digno y participación comunitaria. Asimismo, plantean que la transición justa debe integrarse transversalmente en todos los instrumentos de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), y contar con financiamiento concesional, transferencia tecnológica y fortalecimiento de capacidades para los países en desarrollo. Compartir en Facebook Compartir Compartir en TwitterTweet Compartir en Pinterest Compartir Compartir en Linkedin Compartir Compartir en Digg Compartir