Estás aquí
Inicio > Columnas > La variante Delta, otro ladrillo en el muro de preocupaciones de los mercados

La variante Delta, otro ladrillo en el muro de preocupaciones de los mercados

En semanas recientes hemos visto un interesante giro en los temores de los inversionistas, de la inflación al crecimiento y de vuelta otra vez –con una dosis del temor por la variante Delta añadida a la ecuación.

En efecto, probablemente el crecimiento ya haya tocado un punto máximo en EEUU y China, avivando los temores de que una desaceleración derive en una venta masiva en los mercados. Sin embargo, aunque ya hayamos visto niveles máximos, esto no significa que estemos en las etapas tardías del ciclo, ni que vayamos camino a una desaceleración drástica. Esperamos que el crecimiento siga sólido por varios trimestres a futuro y creemos que los mercados retornarán a esta visión en los próximos meses a la vez que los datos confirmen la fortaleza económica subyacente. Además, si bien los contagios se incrementan, las hospitalizaciones no han aumentado en la misma medida, especialmente entre individuos vacunados, lo que sugiere que la conexión se ha suspendido. En nuestra opinión, las hospitalizaciones es el factor a considerar.

Se espera que los rendimientos escalen aún más

En términos de inflación, es probable que ésta siga más elevada de lo que se anticipaba antes por un tiempo, pero el nivel de volumen, longitud, amplitud e impacto del aumento aún se desconoce. En este contexto, creemos que los rendimientos son demasiado bajos y que escalarán más a la vez que la confianza en la recuperación retorna. De todos modos, la escalada podría ser limitada a medida que las preocupaciones por la variante y el crecimiento mantienen la postura acomodaticia de la Reserva Federal.

En general, seguimos siendo cautelosos ante la deuda soberana y continuamos prefiriendo en crédito. Los diferenciales del crédito se han mantenido en general limitados y con buen desempeño a pesar de la alta volatilidad en los mercados de renta variable, lo que sugiere que la calma permea. Continuamos encontrando oportunidades en el alto rendimiento en una base selectiva, y en la deuda corporativa de mercados emergentes en divisas duras, donde el repunte del rendimiento sigue siendo atractivo y los diferenciales tienen más margen para estrecharse.

Los mercados de renta variable han oscilado entre el temor por la inflación y el crecimiento, lo que no debería coexistir. Tendemos a inclinarnos por la postura alcista: el crecimiento se mantendrá, la reapertura va a durar y la Fed se inclinará hacia el lado de la cautela y mantendrá su postura acomodaticia, incluso si el “tapering” se anuncia en algún punto del otoño (para iniciar en 2022). Dicho esto, con menos visibilidad para el segundo semestre del año, esperamos más volatilidad a futuro, a la vez que los temores en torno al crecimiento y las variantes persisten, especialmente porque ya hemos visto el nivel máximo en los apoyos de los estímulos fiscal y monetario, una estabilización en la vacunación en occidente y la mayor parte del repunte en las ganancias. Aún así, si bien todos estos elementos de apoyo siguen presentes, la caída deberá ser limitada. Además, con la carga de una creciente ‘preocupación’ que los inversionistas soportan, la complacencia se vuelve escasa y las posiciones se han vuelto menos agresivas como resultado.

Como tal, las cotizaciones de reflación deberán ganar impulso de nuevo. Esto volverá a Europa, Japón y al sector de energía y servicios financieros más atractivos que otras áreas. Asimismo, mantener el camino despejado en el Verano para poder aprovechar las oportunidades para la parte final del año podría ser una medida inteligente, ya que las semanas venideras podrían seguir presentando obstáculos.

Renta variable

El aumento en los casos de Covid debido a la variante Delta ha provocado las preguntas acerca de las perspectivas de reapertura económica, poniendo pausa a las cotizaciones de reflación. Sin embargo, con el aumento no tan veloz de las hospitalizaciones, la renovación de los confinamientos y las medidas estrictas parece poco probable, al menos por ahora en todo el mundo occidental.

Con ello, los temores de un pico en el crecimiento han escalado igualmente. Pero esperamos que los datos comprueben su solidez durante múltiples trimestres por venir, y a la vez que los reportes de resultados confirman un fuerte crecimiento sostenido, los activos de riesgo deberán escalar aún más. Dicho esto, el segundo semestre deberá ser más volátil que el primero, en parte porque la visibilidad del panorama se ha desvanecido.

El calendario de la Fed para el “tapering” se va delineando, las negociaciones sobre el paquete de infraestructura son continuas y las ganancias podrían no aumentar a la misma velocidad como en el primer semestre. De todos modos, estos apoyos siguen presentes incluso si ya pasó su nivel máximo, lo cual deberá respaldar a la renta variable a futuro. Por tanto, recomendamos mantener una preferencia por los cíclicos, los cuales van a avanzar a medida que se reduzca el temor. Los sectores como las finanzas, energía y los materiales se ven más favorables. Los mercados europeos deberán beneficiarse de la recuperación del crecimiento en el segundo semestre del año. Las acciones japonesas también se van a beneficiar de la mejora en el sentimiento en torno a los Juegos Olímpicos y el hecho de que las mañas noticias ya se descontaron.

Renta Fija

Después de una caída por debajo del 1.15%, los rendimientos en los bonos del Tesoro a 10 años en EEUU han repuntado en cierta medida, ya que los inversionistas ponderan el crecimiento y los temores por las variantes del virus ante la realidad de la fortaleza económica. De todos modos, creemos que estos niveles son demasiado bajos dado el entorno actual, y los rendimientos deberán elevarse gradualmente a la vez que los datos del crecimiento y la inflación siguen siendo altos. Sin embargo, esperamos que la Fed continúe actuando con prudencia y siendo acomodaticia, y creemos que el Banco Central Europeo encontrará formas de mantener el apoyo a su sector bancario y los países de la periferia.

Conservamos una postura más prudente ante la deuda soberana y preferimos asumir el riesgo crediticio en vez del riesgo de duración. La duración más larga de los índices de Grado de Inversión y los diferenciales muy estrechos sugieren menos margen para absorber tasas más altas que en el alto rendimiento. La selección cuidadosa es todavía importante. Con la reciente expansión de los diferenciales del alto rendimiento, han surgido algunas oportunidades. Continuamos encontrando oportunidades en la deuda corporativa de mercados emergentes en divisas duras, donde el carry es atractivo y hay más margen para la compresión de los diferenciales.

Divisas

El dólar se beneficia de los temores de la inflación y de la percepción de una Fed más agresiva, pero el alza deberá ser limitada ya que el crecimiento fuera de EEUU repunta y el sentimiento ante el riesgo se recupera. Aún así, el fuerte crecimiento y las ganancias, y un carry más alto van eventualmente a limitar la caída del dólar igualmente. Como tal, esperamos una cotización dentro del rango general ante las principales divisas, aunque algunas monedas de mercados emergentes y ligadas a las materias primas deberán beneficiarse.

Materias primas

Con los continuos recortes a la producción, los precios del petróleo pueden elevarse a la vez que la confianza en la sostenibilidad de la recuperación económica global aumenta de nuevo en los próximos meses, especialmente si la demanda se recupera mejor de lo que se espera actualmente. Sin embargo, la oferta en general sigue siendo abundante, lo que probablemente limitará el potencial de apreciación en algún punto. También esperamos que la demanda por oro mejore con la reapertura de los mercados en las economías emergentes, lo que conducirá a mejor demanda física, junto con rendimientos reales bajos, y altas expectativas de la inflación a mediano plazo.

Alternativos

Los alternativos continúan proporcionando diversificación y oportunidades de descorrelación. Creemos que los activos reales también pueden ayudar a brindar ingresos en un mundo donde las tasas de interés van a ser bajas por más tiempo.

Esty Dwek
Jefa de Estrategia Global de Mercados de Natixis IM
Top